Importancia de la calidad del desayuno en los estudiantes de educación superior

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admin 15 Enero 2018
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Es un hecho bien establecido que la nutrición es de vital importancia para la salud humana. Esto tiene implicaciones directas en la salud física, particularmente en la función cerebral. Nosotros podemos mejorar nuestra capacidad de aprendizaje a través de lo que comemos, diversos estudios muestran que el no desayunar adecuadamente interfiere con la cognición y el aprendizaje. Sin embargo, muchos estudiantes comienzan su día con un desayuno inadecuado o sin haberlo ingerido.

La alimentación del estudiante, tiene importancia para el presente y también para toda su vida. Los alimentos deben aportarle la cantidad de calorías necesarias de acuerdo a su edad, su peso, su altura y su actividad; y esas calorías tiene que distribuirse en las cuatro comidas con los siguientes porcentajes: 20% en el desayuno, 30% en el almuerzo, 20% en la merienda y 30% en la cena.

Un adolescente que estudia necesita entre 2500 a 3000 kilocalorías; es decir, tendría que ingerir en su desayuno aproximadamente unas 500 calorías como mínimo.

Un importante estudio desarrollado en los Estados Unidos de Norteamérica, examinó los efectos del desayuno en el rendimiento académico de 1023 estudiantes (entre el tercero y quinto grado de educación elemental) con baja ingesta alimenticia. Los resultados encontraron que los niños que participaron en el estudio demostraron una significativa ganancia en su rendimiento académico (por encima de los resultados de las pruebas normales establecidas), mostrando un incremento en el rendimiento en matemáticas, lectura y vocabulario. Además, las tasas de tardanza y ausentismo se redujeron entre los participantes (Meyers y colaboradores, 1989).

En otro estudio en 29 escuelas de niños realizado en la mañana durante 4 días consecutivos con diferentes desayunos cada día (ofreciéndoles cereal o una bebida dulce, no desayuno), se hicieron una serie de pruebas computarizadas de atención, memoria de trabajo y memoria episódica secundaria. Estas fueron organizadas antes del desayuno y también 30, 90 y 210 minutos después. Teniendo la glucosa en las bebidas del desayuno o no, se confirmo  una disminución de la atención y memoria, aunque el declive fue significativo, fue reducido con la ingesta de cereales en éste.

Se han realizado varios estudios para determinar si existe alguna relación entre el aporte nutricional que tiene el desayuno, con los procesos cognitivos como el aprendizaje, atención, pensamiento, concentración y memoria entre otros.

Tomando en cuenta que vivimos en un mundo cada día más acelerado y en el que preferimos darle más tiempo a rendir mejor en nuestro trabajo y/o estudios, que dedicar unos cuantos minutos de la mañana para consumir un desayuno relativamente completo; no somos conscientes de que éste nos proporciona la energía necesaria para realizar dichas labores.

Bajo esta perspectiva, los docentes debemos cumplir una labor formativa en los hábitos alimenticios de nuestros estudiantes, considerando las implicaciones cognitivas que tiene en especial el desayuno como porción alimenticia al empezar el día.

 

Nélida Calsina Calsina

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